|
Michael
Vick era un jugador de fútbol americano profesional de los Halcones
de Atlanta hasta la semana pasada. Ahora está oficialmente
suspendido de su equipo y enfrenta un veredicto en su contra por montar
una verdadera empresa dedicada a las peleas de perros: Bad Newz
Kennels.
En una parcela perteneciente a Vick, se
encontraron 66 perros en distintas condiciones de salud, 55 de los
cuales eran Pit Bulls. También se encontraron montones de cubrepisos
ensangrentados, y varias herramientas usadas por los preparadores
incluyendo una especie de ganzúa para abrir las mandíbulas de los
perros, y una mesa para amarrar una perra y forzar su apareamiento.
Las
acusaciones contra Bad Newz Kennels incluyen organizar durante
los últimos 5 años peleas de perros con apuestas que llegaban a sumar
miles de dólares por cada pelea, transportar perros entre diversos
estados para hacerlos pelear, y ejecutar a los perros que perdían
mediante aplastamiento o electrocución.
El juicio a nivel estatal ya ha dado un
veredicto de culpabilidad en primera instancia, pero se sumarán a las
apelaciones otras acusaciones a nivel federal. Una declaración
conjunta de la Humane Society y otras entidades de derechos animales
indicó respecto a este caso:
Hoy, enviamos un llamado de alerta a toda la
gente: defended lo bueno, y alzad la voz contra lo que es incorrecto.
Las peleas de perros son inaceptables. Herir animales para el placer o
beneficio humano es despreciable. La crueldad está simplemente mal.
En mayo del 2007 entró en efecto en Estados
Unidos una ley que penaliza las peleas de perros con hasta 3 años de cárcel
y una multa de US$250,000 (un cuarto de millón de dólares).
En gran parte del mundo las peleas de perros
son ilegales. La mayoría de las personas quiere a los animales, y los
pocos que los maltratan merecen ser castigados con dureza
|