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Caminar
por un parque con siete perros atados por correas, sin acabar en el
suelo, es todo un reto. Ésta es la gran habilidad de
los paseadores de canes que muchos sólo hemos visto en las películas y
series extranjeras, pero que personas como Paty Rey, paseadora en
Madrid, afirman que pronto las veremos pasear por los parques
de nuestras grandes ciudades.
La jornada laboral inestable y el ritmo de vida frenético
hacen que el tener mascota se convierta para muchas personas en una
utopía. Al mismo tiempo cada vez más gente se interesa por tener un
animal de compañía. Esta combinación hace que surjan nuevos
servicios, antes impensables, como las
guarderías y los paseadores de perros.
Urbano, joven y amante de los animales
Paty Rey vivió varios años en Londres, donde esta profesión está
más asentada, y fue allí donde comenzó a pasear canes
por horas. Cuando regresó a Madrid se dio cuenta de que en las grandes
ciudades había una demanda creciente de este tipo de servicios que
estaba desatendida.
Según las palabras de Paty Rey, "el público objetivo son gente
joven, que vive en el centro de la ciudad, con un
poder adquisitivo alto y que no le importa gastarse el dinero en tener
a su mascota a cuerpo de rey". Este perfil es el que
ha hecho que en los últimos años aparezca
ropa de marca para animales,
perfumes y centros de estética.
No vale cualquier perro
Por supuesto, antes de aceptar este tipo de servicios es muy
importante que el cuidador conozca al perro y se familiarice con él,
para que la relación entre ambos sea perfecta. Paty
Rey nos comenta que " por el momento sólo trabajo con razas pequeñas y
medianas". Esta limitación se basa en su propia fuerza,
puesto que no es lo mismo pasear a cinco
yorkshires que a cinco
bull terriers.
Asimismo, los animales reciben clases de
adiestramiento básico como aprender a no tirar de la correa y
obedecer órdenes básicas, tales como siéntate o ven.
También, nos señala que el servicio incluye visitas al veterinario o a
la
peluquería canina. En definitiva, los tiempos cambian, pero el
amor hacia los animales no, por lo que deben surgir nuevas
profesiones que permitan combinar la vida moderna con los
cuidados de nuestras mascotas. |