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El APBT parece haber nacido
para el deporte. Es un atleta nato con unas cualidades físicas
impresionantes y una recuperación ante el cansancio muy rápida. El Pit
es una combinación de velocidad, fuerza, potencia, agilidad y
resistencia. No en vano, si está en buena condición física, podría
soportar un duelo de 2 horas (no hay otra especie animal que pueda hacer
esto).
Cuando
en esta web hago continuas referencias al combate entre perros, el lector
puede llegar a pensar que estoy a favor de estos enfrentamientos, y no es
así. La razón es, pura y exclusivamente, que eludir el pasado luchador
de este animal, es ignorar las bases que consolidaron la creación de esta
raza. En ningún momento incito a que se pelee un perro. En el ejercicio físico,
pasa lo mismo; los peleadores de perros han estudiado con detalle cuáles
son los ejercicios óptimos para conseguir una potencia y resistencia
absoluta con el objetivo de conseguir la victoria. Estos ejercicios se
pueden aplicar de igual manera a un Pit sin la finalidad de la lucha.
El
ejercicio principal es el aeróbico. Esto significa hacer correr al perro,
moverse de modo continuo. El objetivo es incrementar su resistencia
cardiopulmonar y tonificar sus cuartos delanteros y traseros. Hacer correr
a un perro se puede conseguir de diversas formas; corriendo junto a tu
perro es una buena opción, pues tú también te beneficiarías del
ejercicio y no hay nada más agradable que participar de la naturaleza
haciendo deporte con tu perro. Claro que, con toda seguridad, no podrías
seguir el ritmo de tu pit y esto resultaría una sesión muy corta de
entrenamiento para él. Existen otras alternativas para esto. Una de ellas
es la cinta de carreras. Es un aparato muy parecido a los que
existen en los gimnasios en los cuales caminas o corres sin desplazarte en
el espacio. Se pone al perro en la jaula y se ata su arnés en la parte
superior. Se comenzará con sesiones cortas para posteriormente irlas
aumentando, siempre vigilando no "reventar" y extenuar a tu
perro. El tiempo de estas sesiones está relacionado con el fondo físico
de tu pit y debes ser tú el que regule la duración de la sesión. Este
aparato se vende en comercios especializados y muchos criadores de otras
razas lo tienen para muscular a su perro de cara a las exposiciones de
belleza.
Otro
sistema empleado es el carrusel. Este es de fabricación casera y consiste
en un eje, que sirve perfectamente el de un coche, el cual va enterrado en
el suelo. De este eje parten principalmente dos tubos en forma de radio;
en uno irá atado tu pit con su arnés, y en el otro se pone un mordedor o
su juguete preferido. El perro perseguirá el mordedor en una carrera sin
fin. No se os ocurra poner como cebo a un animal vivo; esto, además de
ser tremendamente cruel, haría correr a tu pit con una intensidad mayor a
la de sus posibilidades y la frustración hará que corra a mayor
velocidad dándolo todo. No es extraño ver como un pit muere de fallo
cardiaco por esfuerzos de este tipo. Este ejercicio se debe racionar en
dos sesiones e intercambiar a tu pit y al mordedor en ambos radios, así
evitamos que corra en círculo en una sola dirección y conseguimos una
musculación simétrica.
Otros ejercicios son una combinación de resistencia y trabajo de
maseteros. Uno de ellos consiste simplemente en darle al perro un neumático
de coche. Él mismo lo mordera con fuerza, lo volteará, lo
arrastrará y en definitiva, se lo pasará muy bien destrozándolo. El
increible observar como cierra continuamente sus mandíbulas estrujando un
neumático de caucho tan duro como si de gomaespuma se tratase. Esto es un
ejercicio para desarrollar estupendos maseteros. También podemos colgar
un neumático algo más pequeño, tipo scooter, y dejar que salte y haga
presa en el aire. Podemos variar su altura para que la dificultad en
apresarlo sea mayor y se vea obligado a dar continuos saltos; el fin es
hacer que el perro haga una mordida precisa, muscule sus cuartos traseros
y también controle su centro de gravedad cayendo perfectamente en el
suelo como si hablásemos de un gato.
Una
cuerda elástica atada en un punto superior con un mordedor en su extremo
es muy efectivo. También la podemos atar en un plano horizontal y veremos
la capacidad de tracción trasera que tiene nuestro pit al tirar hacia sí
el mordedor. La cuerda debe ser lo más gruesa posible y mejor si damos
varias vueltas de cuerda consiguiendo una mayor resistencia a la hora de
estirarla.
Colocar
un arnés de tiro al perro sujeto por cuerdas a un peso añadido, es de
los mejores métodos para conseguir un buen volumen muscular. El peso debe
aumentar progresiva y proporcionalmente a la respuesta de nuestro perro
ante este ejercicio. En principio se trabajará con mínimos kilajes para
ir aumentando posteriormente. No me gusta definir ni la distancia que debe
recorrer el perro, ni los kilos añadidos a su arnés, ni las series a
realizar, ni el tiempo de duración. Esto lo hago porque cada perro
es diferente a los demás. El dueño es la persona indicada para, según
el peso del perro y su condición física, adaptar y racionar el
ejercicio. No debemos hacer cosas absurdas y peligrosas para la salud de
nuestro pit como suministrar algún tipo de anabolizante hormonal tipo
clenbuterol. Esto es una insensatez que puede ocasionar daños a la salud
de nuestro perro y, en caso de aumentar su volumen corporal, lo hará
reteniendo líquidos y no se apreciará su definición muscular. De
suministrar derivados sintéticos de las testosteronas ni hablemos; eso es
ridículo puesto que estos esteroides son una réplica de la hormona
masculina humana y no tiene nada que ver con la especie canina. Estas prácticas
que desapruebo pueden sonar poco creíbles y absurdas, pero
desgraciadamente se utilizan, sin eficacia, por estúpidos dueños que
quieren ver convertido a su perro en un pequeño
"Schwarzenegger" sin tener ni idea de lo que están haciendo.
El
anabolismo muscular se consigue fundamentalmente por una buena nutrición
alta en proteína y la realización de ejercicios de fuerza explosiva,
basados en el principio de sobrecarga. La hipertrofia se detendrá si
adaptamos el músculo a un mismo ejercicio con un mismo peso. Si añadimos
peso paulatinamente, el músculo debe crecer y fortalecerse para adaptarse
a pesos mayores. Esto es el principio de sobrecarga.
La
natación es otra opción buenísima. Al nadar junto a tu perro, éste hará
el doble de ejercicio que tú, dado que necesita bracear continua y rápidamente
para mantenerse en flotación. Cuando el medio acuático lo domine
perfectamente, incluso podemos agarrarnos con cuidado a su lomo y nos
transportará donde nosotros lo dirijamos, yo lo suelo hacer y es mejor
que ir en una zodiac :-) Uno de mis perros, Aron, tiene una capacidad de
natación que ya quisiera un Terranova. Incluso practica rescates en el
agua. Como véis, el American Pit Bull Terrier, bajo mi opinión, es la
raza más polivalente que existe.

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